Karla Tenório es una brasileña de 38 años que ama a su hija de 10 años, pero que se arrepiente de haber decidido ejercer la maternidad. 

La mujer confesó que no quería ser madre, pero cedió ante la voluntad de su pareja. Dijo que, a pesar de haberse preparado para recibir a su hija, se siguió sintiendo igual de mal incluso después del parto. 

Sin embargo, aclaró que el amor que siente por su hija no cambia, sino que lo que ella critica es la idea clásica y “romántica” de la maternidad.

“Los síntomas del arrepentimiento materno son la frustración, la sensación de que la vida se acaba, el abandono, el desánimo para desarrollar nuevos proyectos vitales”, describió, para que otras mujeres que sienten los mismo puedan identificarse con ella. 

“Tardé diez años en salir del armario, en asumirme como una madre arrepentida, porque parecía que era la única, pero no es así”, indicó. 

Fue en el año 2017 cuando se dio cuenta de que no estaba sola, luego de juntarse con un grupo de mujeres a conversar. 

En esa charla, entendió que puede odiar la maternidad como concepto, pero aún así amar muchísimo a su hija, a quien define como “una persona increíble, obediente, buena gente y de valores”.

A través de un movimiento creado por ella, Karla busca ahora acompañar a mujeres en su misma situación y apoyar a aquellas que “no son felices como tales, que sufren y sienten culpa por la maternidad”.

“Madre Arrepentida” es el movimiento que lidera, a través del cual pretende combatir la construcción social, basada en la ética cristiana, de que la mujer tiene un amor incondicional por su hijo.

A través de la página de Instagram que creó no sólo se dirige a quienes ya tienen hijos, sino que también busca concientizar a aquellas que no los tienen y demostrar qué es realmente la maternidad, dando así una visión más cercana a la verdad y menos romántica.